Muérete de miedo con “La Monja”

Gracias a las películas de terror, ciertos personajes típicos se han vuelto universalmente terroríficos. Los payasos por ejemplo, así como las muñecas (o muñecos) y, gracias a esta última entrega del universo del “Conjuro”, las monjas.

“La Monja” es la precuela del “Conjuro”, específicamente la historia de origen de uno de los momentos más memorables de la película, la monja demoníaca con ojos brillantes y una sonrisa siniestra (y colmillos filosos). La película empieza 2 décadas antes de las investigaciones paranormales de Ed y Lorraine Warren, con el caso de una joven monja en un claustro de Rumania que se quita la vida. Por ello, el Vaticano solicita la ayuda del Padre Burke (Demián Bichir), un sacerdote con un pasado que lo acosa y la hermana Irene (Taissa Farmiga), una novicia a punto de hacer sus votos definitivos para investigar el siniestro caso. Además cuentan con la ayuda de Frenchie (Jonas Bloquet), un canadiense que descubrió el aparente suicidio de la monja. Los 3 protagonistas sólo arriesgarán sus vidas, sino también su fe y su alma misma al enfrentarse a una fuerza maligna mientras que el claustro se vuelve un horrorizante campo de batalla entre los vivos y los condenados.

Al igual que las otras películas del “Conjuro”, “La Monja” trae su dosis respectiva de sustos, aunque la mayoría son obvios y predecibles. La química entre los personajes es buena, aunque hay momentos donde la historia se vuelve lenta, y hay otros con tantos sustos, que no puedes evitar pensar porqué los personajes no tienen el sentido común de salir corriendo del lugar desde el primer encuentro demoníaco. De hecho, Frenchie es el único que entiende en qué tipo de filme se encuentra, pues los otros 2 podrían considerarse demasiado tontos, o increíblemente valientes (aunque me voy por la primera).

Valak (o Valak el Profanador, el Profano, el Marqués de las Serpientes, si no te gustan los apodos), tiene buenas oportunidades para brillar, y su tema musical acompañante de cantos premonitorios es buenísimo para crear suspenso. Pero, por supuesto, esta precuela enfrenta el mismo problema que la mayoría de las precuelas: sabemos que la derrota de Valak es tan sólo temporal, pues el demonio plagará a Ed y Lorraine Warren por años después.

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Las películas del “Conjuro” funcionan perfectamente porque la relación entre Ed y Lorraine es fuerte y adorable, y cada vez que están en peligro, en verdad nos importa qué les sucederá. Si bien ninguno de los héroes de La Monja son desagradables, tampoco son lo suficientemente fuertes o interesantes como para superar esta desventaja inevitable.

La Monja no parece pertenecer al universo del “Conjuro”. En las películas anteriores, los horrores sobrenaturales caen sobre personas aparentemente normales, lo que hizo que la audiencia sintiera cierta simpatía. Da miedo porque es algo que puede pasarte a ti (si crees en esas cosas). Pero La Monja trata de aventureros ocultos que buscan peligro.

En todo caso, la única conexión que tienen ambas películas se convierte en una desafortuanda distracción. Taissa Famiga es en la vida real la hermana menor de Vera Farmiga, quien interpretó a Lorraine Warren. En la “Monja”, Taissa parece una versión más joven de Lorraine; de hecho tienen gestos favoritos, ¡y ambas tienen visiones psíquicas!

Pero al menos NUNCA es aburrida. Se mueve a un ritmo rápido y ofrece susto tras susto. Nada destaca en esta película y es posible que no tengas pesadillas en la noche después de verla, pero es una excelente opción para acelerar tu corazón y conocer un poco más de Valak.

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Por: Andy Bouchot

Foto: Archivo Eme de Mujer

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