4 Razones por las que es malo dormir con la faja puesta

4 Razones por las que es malo dormir con la faja puesta

Quienes insisten en dormir con una faja puesta, se equivocan al creer que están haciendo lo correcto para lucir una zona abdominal tonificada, ya que lo que realmente se necesita para fortalecer los músculos del vientre y quemar la grasa del abdomen, más que una faja, es disciplina. Una dieta alejada de los carbohidratos, las bebidas gaseosas y el azúcar junto a una rutina de ejercicio focalizada es la mejor solución para eliminar esos rollitos que tanto nos molestan en nuestra figura. Obviamente, siempre podemos ayudarnos de ciertos truquitos, pero dormir con la faja puesta no es uno de ellos. Te explicamos los daños que conlleva:

No te permite descansar plácidamente. Por más tonto que suene, es la verdad. Dormir con la faja puesta representa una enorme incomodidad. Con ella no puedes estirarte y moverte con libertad mientras descansas y limitas tu sensación de bienestar.

Puede provocar malestares estomacales. Debido a que la faja comprime el abdomen, el estómago podría recibir más presión de la necesaria, originando problemas como estreñimiento, acidez o gases.

Da origen a la aparición de problemas circulatorios. Lo peor de dormir con la faja puesta es el obstáculo que representa para que la sangre fluya correctamente, esto afecta la circulación y también genera la aparición de marcas en la piel.

No deja que tu piel respire adecuadamente. Mientras duermes es importante que tu cuerpo este libre de presiones para regenerar células e inclusive desprender a través de los poros aquello que ya no necesita. Incluso es mejor dormir desnuda.

Génesis Amaris

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