7 causas del dolor vaginal

A NADIE le gusta el dolor, especialmente en nuestra zona íntima

El dolor cerca o en la vagina puede ser preocupante. Y buscar los síntomas en Google sólo elevará tu ansiedad. Aunque lo más recomendable es hacer cita con el ginecólogo, explicar el dolor puede ser vergonzoso, y puede preocuparte que nadie vaya a tomar en serio tu dolor.

Es hora de terminar con el misterio y la confusión alrededor del dolor vaginal y saber exactamente porqué estás sufriendo.

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Resequedad vaginal

Sin la lubricación vaginal suficiente, el sexo puede volverse incómodo y doloroso. La resequedad durante el sexo también puede provocar heridas dentro de la vagina o entrada vaginal que provoquen dolor y hasta sangrado.

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¿Por qué tendrías resequedad vaginal? Usualmente es causada por niveles bajos de estrógeno. Si estás tomando pastillas anticonceptivas u otro método hormonal, ésta podría ser la razón; en algunos casos, reducen la cantidad de estrógeno en el cuerpo.

La perimenopausia también frena la lubricación porque empieza a producir menos estrógeno. Ésta da inicio de 5 a 10 años antes de la menopausia; es decir, después de los 35 o a principios de tus 40 años.

Si no hay cambios hormonales y aún así experimentas resequedad, podría ser causa de un medicamento para alergias.

Tu periodo

Cólicos, esos ya los conoces. Pero tu periodo puede provocar otro tipo de dolor vaginal durante y antes de la menstruación. A medida que se acerca tu ciclo, podrías retener más líquidos en los músculos, resultando en incomodidad y dolor en tu zona íntima.

Este tipo de dolor debería ser menor. Si es severo, consúltalo con tu ginecólogo.

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Fibroides

Los fibroides pueden provocar dolor agudo durante el sexo, particularmente si el fibroide crece cerca del útero. Durante tu periodo, el dolor será más pronunciado, especialmente si el fibroide está creciendo de tal forma que pone presión en el revestimiento uterino.

Por fortuna, los fibroides son súper comunes. Pueden diagnosticarse a través de un examen pélvico, pero sólo con un ultrasonido sabrás dónde están y su tamaño. Algunos podrían necesitar ser removidos, especialmente si el dolor interfiere con tu vida cotidiana.

Endometriosis

La endometriosis es una condición en la cual el tejido del endometrio empieza a crecer fuera del útero y se adhiere a otras partes de la cavidad pélvica, como vejiga, trompas de falopio y ovarios. Como es una condición hormonalmente sensible, durante el ciclo menstrual experimentarás mayor sangrado y dolor.

A veces el dolor será mínimo, y en ocasiones podría ser una verdadera tortura. Desafortunadamente es muy común a nivel mundial, y muy difícil de diagnosticar. Tampoco tiene cura, pero puede controlarse a través de tratamiento y medicamento.

Adenomiosis

La adenomiosis es una endometriosis interna, donde el endometrio crece en la pared muscular del útero, en lugar de fuera del útero. Como resultado, se presentan síntomas como: presión pélvica, sangrado abundante y cólicos dolorosos y, a veces, dolor durante el sexo. La causa es desconocida, pero tiende a atacar a mujeres en sus últimos años fértiles, y desaparece después de la menopausia.

Tu doctor puede diagnosticarlo y ayudarte a controlarlo con medicamento. Una histerectomía también puede ser una opción si el dolor es severo.

ITS

Lo feo de las ITS es que muchas son asintomáticas. Sin embargo, uno de los síntomas más comunes es el dolor. Puede ser por una inflamación por culpa del herpes, o lesiones en la vagina.

La clamidia y gonorrea, 2 bacterias que causan ITS pueden provocar dolor pélvico y abdominal, así como ardor al orinar. La buena noticia es que ambas pueden curarse a través de un tratamiento de antibióticos.

Vulvodinia

Si tu vulva se siente inflamada (y duele al tacto), puedes tener una condición llamada vulvodinia. Sucede cuando las fibras del dolor se activan en la vulva, lo cual puede provocar mucho dolor.

Los expertos desconocen la causa de esta condición, pero puede ser por alergias, cambios hormonales, medicamentos o un problema con los nervios. No es algo que muchos conozcan, pero cada vez es más común.

Foto: Archivo Eme de Mujer

Escrito por
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