Momentos en que el aumento de peso es señal de algo grave

Ya empezaste a ir al gym, comiste avena en el desayuno y prácticamente vives de enslada y carne asada. Y aún así, cada vez que te subes a la báscula, notas que tu peso sigue aumentando.

Un par de kilos de más sin causa alguna es frustrante… pero también puede ser señal de que algo anda mal; como un problema hormonal o alguna condición de salud que esté afectando tu metabolismo.

¿Qué hacer? Bueno, antes que nada, es importante descartar al culpable más obvio: las calorías. Porque siendo honestas, en la mayoría de los casos, todo es culpa de las calorías.

Pareciera que no, pero la gente tiene amnesia de calorías; a veces NO se dan cuenta, pero terminan comiendo más de lo que necesitan… y casi siempre se mienten a sí mismos para evitar la culpa.

Pero si no es un problema calórico… habrá que hacer una examinación más profunda.

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¿Estás MUY cansada? Puede ser hipotiroidismo

Cuando una mujer joven va al doctor porque está subiendo mucho de peso sin explicación alguna, los doctores primeramente investigarán un problema de tiroides. Y con justa razón: el 8% de las mujeres desarrollarán un desorden de tiroides en algún momento de sus vidas.

Esa glándula en forma de mariposa es la responsable de la secreción de una hormona que regula el metabolismo, y si ésta deja de trabajar, tu metabolismo se alentará.

Las mujeres con hipotiroidismo también sufren bajos niveles de energía o fatiga, piel reseca, caída del cabello y estreñimiento. Si notas estos síntomas, no olvides checarlo con un médico.

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¿Periodo irregular? Puede ser Síndrome de Ovario Poliquístico

Hay investigaciones que demuestran que 1 de cada 5 mujeres sufre del Síndrome de Ovario Poliquístico, un desorden endócrino que provoca un desequilibrio en las hormonas reproductivas y, por ende, causa diferentes síntomas como: periodos irregulares, crecimiento de vello facial y migrañas. El SOP también afecta la forma en que tu cuerpo usa la insulina, lo cual podría explicar esos kilos de más.

¿Tienes mucho estrés? Puedes estar en depresión.

El cuerpo es milagroso… pero tampoco es perfecto. Cuando sufres estrés crónico, tu cuerpo entra en modo de ‘supervivencia’ y empieza a producir adrenalina y cortisol, la cual ayuda a recuperar nuestras reservas de energía y grasa. Tu cuerpo CREE que estás huyendo de un tigre… y obviamente te va a dar hambre. El problema es que no estás corriendo de un tigre, sino que estás sentada en una oficina.

Si últimamente te sientes triste y ansiosa, no has podido dormir bien y has perdido interés en las cosas que te gustan… es posible que estés deprimida.

¿No puedes dormir? Puede ser insomnio

No hay NADA peor para una mujer que una mala noche. Si no duermes bien, los antojos serán inevitables. Esto sucede porque dormir poco aumenta los niveles de grelina, una hormona que señala la hora de la comida. ¿El resultado? Hambre.

¿Inflamación constante? Puede ser Sobrecrecimiento bacteriano intestinal

Todos sabemos que los intestinos tienen buenas y malas bacterias. Cuando hay un desequilibrio entre éstas, se produce un Sobrecrecimiento bacteriano intestinal, el cual provoca mucho gas, inflamación, dolor abdominal, diarrea y aumento de peso.

Foto: Archivo Eme de Mujer

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