5 mujeres tóxicas que debes evadir

5 mujeres tóxicas que debes evadir

Las mujeres pueden mejores aliadas, pero también las peores enemigas. Si te cruzas con uno de estos cinco perfiles, nada que hagas por ellos, nada que digas para cambiarlos o hacerlos sentir mejor sobre si mismos los cambiará. Nada.

Lo mejor es identificar a estas cinco especies de mujer tóxica para poder evitarlas y que no afecten tu vida o profesión.

1. La ovejita diabólica. Se presenta como una oveja: tierna e inofensiva, pero esconde una inseguridad diabólica que la hace competir contigo en todo y secretamente desea que no estés en su entorno. Ejemplos de sus tácticas: te dice que te quiere, te cuenta sus cosas, agradece tu apoyo y cuando no estás, te la clava con el jefe o tus amistades.

2. La chismosa. No es mala persona pero no lo puede evitar. Tiene que contar todo de todo el mundo, a todos. Generalmente este impulso fue fomentado en su infancia. Estas mujeres se criaron en ambientes extremadamente castrantes donde la opinión popular determina la felicidad individual. No les cuentes nada que no quieres que sea transmitido o peor, transformado.

3. La misógino La mujer que odia a otras mujeres. Todo lo que hacen ellas es criticable, pero lo que hacen los hombres es justificable. Esto aplica en el ambiente laboral y personal. Se rodea de hombres porque las mujeres “la tienen envidia”, lo cual no es cierto. Es un mecanismo más de darse importancia frente al sexo opuesto. Siente una gran satisfacción cuando logra que un hombre critique a otra mujer frente a ella.

4. Miss problemas. Todo es un problema y si no existe lo crean. Este tipo de mujer es la que más afecta el día a día, especialmente en el ambiente laboral. Si todo marcha bien y el ambiente está optimista, te cuentan y dan la vuelta a comentarios de compañeros para arruinar tu día, señalan un defecto que nunca te habían dicho que tienes y se las ingeniarán para que termines tu día con un paraguas mental para protegerte de las nubes.

5. La perfecta. Todo lo hace bien siempre y es agotador porque espera lo mismo de ti. Invierte toda su energía y tiempo en complacer a los demás y en juzgar todo aquello que podrías hacer y deberías cambiar para ser perfecta como ella. Pero tú no quieres serlo porque estás ocupada viviendo con naturalidad. Aléjate de ella.

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