Lugares donde DESEA que lo toques

sexo, pareja, amor
Cuidado con los límites

El cuerpo femenino tiene muchas zonas erógenas, y la mayoría son bien conocidas, pero… ¿y el hombre? Si bien es cierto que sólo hay un lugar donde quiere toda tu atención, no quiere decir que debas olvidarte del resto de su cuerpo.

Mandíbula

Es uno de los símbolos más visibles de su virilidad, pero rara vez recibe nuestra atención. Cuando tocas gentilmente la mandíbula de tu pareja, subconscientemente le recuerdas que es un hombre muy masculino y recibe un empujón de ego. Además esa barbilla está llena de receptores de placer que jamás has aprovechado.

Cómo tocarlo: Traza con la yema de los dedos toda su mandíbula, empezando por sus orejas y hasta la barbilla. Tocar esta área estimula nervios sensibles en su rostro. Lo mejor que puedes hacer es mirarlo a los ojos mientras lo acercas hacia ti para un sexy beso.

Antebrazo

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Hay 2 puntos de placer que seguramente has olvidado: su mandíbula y su antebrazo, el cual es extra sensible porque está lleno de folículos con muchas terminaciones nerviosas.

Cómo tocarlo: Dirígete a tu pareja y coloca gentilmente tus manos sobre ambos antebrazos con los pulgares arriba, usando los dedos para mover ambas manos de arriba hacia abajo (masajea las partes con más carne, pero evita el hueso). Sigue tocando hasta que se relaje… luego hazlo con más fuerza.

Muslos internos

Pocas mujeres se atreven a explorar los muslos internos de sus parejas, lo cual quiere decir que no saben todo lo que se han estado perdiendo.

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Cómo tocarlo: Agarra gentilmente sus piernas y ábrelas para exponer sus muslos… no su miembro. Cuando hagas contacto, múevete directo hacia su pene para guiar la circulación de la sangre hacia esa dirección. Empieza masajeando sus músculos son movimientos ligeros, y sube la intensidad con un roce más firme, antes de lamer y besar cerca de su paquete.

Trasero bajo

Con bajo me refiero a “bajo,” cerca de su raya. Esta área, casi siempre subestimada, es muy sensible porque está en el trasero. Trabajar esos músculos no es fácil por el tabú que lo rodea, pero puede ser lo que necesitan para aventurarse a algo más.

Cómo tocarlo: Relájalo diciéndole que sólo quieres masajear los músculos y que no harás nada raro, ni nada que no le guste. Luego súbete en él, mientras él está boca abajo y masajea sus pompas. Coloca la palma de tus manos en cada lado de su columna y haz presión de adentro hacia afuera.

Foto: Archivo Eme de Mujer

Por: Silvia SánchezEme de Mujer Honduras