¿Disminución del deseo sexual? Recuperalo con estos tips

¿Piensas que la disminución del deseo sexual forma parte de la evolución de cualquier relación de pareja? y que con el paso de los años ¿el sexo ya no es algo relevante en una relación?, aunque para muchos estas ideas puedan resultar algo descabelladas, existen también una gran cantidad de personas que piensan y creen que la disminución del deseo sexual es algo normal.

De acuerdo a los resultados de la última Encuesta Nacional Británica sobre Actitudes Sexuales y Estilos de Vida (Natsal, por sus siglas en inglés) publicados en el sitio científico BMJ Open, revelaron que el 15% de los hombres y el 34% de las mujeres encuestadas dijo haber perdido el deseo sexual durante 3 meses o más durante todo un año.

Y aunque es verdad que existen muchos factores físicos y hormonales que pueden afectar el deseo sexual, “es incorrecta la creencia de que la disminución del deseo forma parte de la evolución de la pareja, el problema es que es muy común ver este tipo de casos cuando la pareja ha pasado muchos años juntos o casados, ya que por las normas, derechos y obligaciones que socialmente se deben seguir, las parejas empiecen a comportarse con menos creatividad, lo que los conduce a la insatisfacción y a llenar este sentimiento de vacío con cosas materiales que no resolverán el problema de origen, ya que esto sólo se resolverá por medio de la reflexión y el autoconocimiento”, detalla Nilda Chiaraviglio psicoterapeuta de relaciones de parejas, sexóloga y especialista en diversidad sexual.

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Por estos motivos y si estás experimentando la pérdida de deseo sexual, la experta nos comparte las siguientes preguntas para empezar a trabajar en este aspecto de tu vida y no seguir dejándolo pasar por miedo o evasión:

1. ¿Cómo estás en tu vida personal?, ¿te sientes satisfecho con lo que estás haciendo?

2. ¿Qué está pasando en tu ámbito personal, tu trabajo, tus ingresos, tus hobbies, tu vida espiritual?

3. ¿Vives conforme a tus ideales e identificas lo que te gusta y lo que no o solo vives para ver cómo complacer a los demás?

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La Dra. Chiaraviglio explica que “la disminución del deseo sexual se debe a la insatisfacción personal y esto repercute severamente en cómo vivimos nuestra intimidad y sexualidad, por eso, resulta importante que realices estas preguntas y empieces a identificar los orígenes de esta situación desde una perspectiva personal, sin culpar a tu pareja por lo que estás viviendo, ya que los seres humanos somos individuos con capacidad de decisión”.

Aunado a estas preguntas, la sexóloga, recomienda realizar el siguiente cuestionario en pareja, para que cada uno reflexione sobre lo que viven y puedan encontrar soluciones acorde a su situación, recordando que las reglas y acuerdos entre parejas son únicos y cambian con las circunstancias que se viven:

1. ¿Cuántos momentos de intimidad creativa se están otorgando dentro de su cotidianidad de pareja?

2. ¿Se han dado cuenta que cuando no se logra el orgasmo para ambos se va perdiendo la fuerza y el interés en tener intimidad?, ¿Hablan del tema cuando esto ocurre?

3. ¿Hace cuánto tiempo que dejaron de fortalecer su amor por medio de detalles o acciones que al otro le gustan?

4. ¿Qué le pasaría a tu vida si defines sexualidad “como el derecho a ejercer del placer de vivir? ¿Cuánto placer hay en tu vida?

Estas son sólo algunas preguntas para iniciar el trabajo de recuperación del deseo sexual, hablar en pareja sobre lo que sienten y ocurre en su relación e intimidad, es sumamente importante. A veces las reflexiones con un especialista pueden contribuir a la auto-aclaración no sólo del deseo, sino también del propio erotismo. Hoy en día existe más apertura y herramientas como talleres o libros que pueden acompañar a descubrir el erotismo individual y compartirlo.

Los acuerdos – que es muy distinto a una negociación – acerca de las 3 principales áreas de conflictos en la relación de pareja son: el dinero y patrimonio, la sexualidad y el erotismo, y los tiempos asignados a la relación de parejas y a las familias de origen de los dos cónyuges.

Cuando estos acuerdos se toman desde el diálogo y la cercanía afectiva, también relajan las interacciones de los amantes y puede contribuir a incrementar el placer de compartir.

Recordemos que “las relaciones sexuales placenteras y frecuentes coadyuvan al fortalecimiento de la unión amorosa, el tipo de neurotransmisores que provocan conlleva a la cercanía y el bienestar propio y de la pareja, y cuando esto se logra se llega a un estado de gozo en donde es fácil la división de las tareas y obligaciones que surgen en la convivencia de pareja, ya que se ven como parte de la belleza de compartir la cotidianidad”, concluye la especialista en relaciones de pareja, Dra. Nilda Chiaraviglio

Fotos: Archivo Eme de Mujer