El cuerpo como método de protesta

El cuerpo, más allá de algo físico, es el conjunto no sólo de órganos, o sistemas, sino que es el conjunto de ideas, usos y costumbres de tipo social que se reflejan en él. En este sentido, el cuerpo ha sido también un medio instrumental por el que muchos de los movimientos de protesta social han pasado.

Un ejemplo de esto, son las protestas que en muchas ocasiones encontramos en las grandes capitales del mundo, en las que activistas desnudan sus cuerpos cuando paradójicamente, se sienten desnudos de poder político. En otras ocasiones, estas protestas van hacia el hecho de que las mujeres para ser consideradas como miembros valiosos de la sociedad, deben de lucir de cierta manera.

En redes sociales estamos acostumbrados a ver vidas perfectas: comidas perfectas, viajes perfectos y cuerpos perfectos. Pero aunque estas redes reflejen parte de la realidad de una persona, el culto a los cuerpos perfectos en estas redes está lejos de ser un parámetro alcanzable. Incluso las personas que postean estas fotografías, en muchas ocasiones se encuentran inconformes con su cuerpo. Y esa es la paradoja con el cuerpo en la actualidad: en la búsqueda de la perfección, se ignora la multiplicidad y diversidad de tipos de cuerpo que cabrían en un solo molde de lo “estético” que en muchas ocasiones se confunde con lo “sano”.

Hacia este respecto, mostrar el cuerpo como protesta hacia estos patrones de estética se ha vuelto una tendencia entre las personas preocupadas por revertir estos estereotipos. De esta manera, algunos “hashtags” se han vuelto famosos, como por ejemplo “#mermaidthighs” para dar cuenta de muslos más grandes de lo que dictan los cánones de muslos alargados y delgados, #EFFyourbeautystandards, #celebratemycurves, #bodyacceptance, #celebratemysize, abogan por mostrar una corpulencia mayor a la que socialmente se promueve como bella, y #goldenconfidence celebra la actitud con la que muchas personas posan para sus fotos, más allá de reunir o no estos cánones de cuerpos perfectos.

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Poner en evidencia visual el cuerpo, es una manera de expresar inconformidad ante ciertos cánones sociales que excluyen a diferentes personas por las que características que les son atribuidas en función de la manera en la que luce su cuerpo. De esta manera el cuerpo es un medio e instrumento para demostrar, la inconformidad ante normas que en ciertos contextos son poco cuestionadas.

Otra manera en la que el cuerpo ha sido instrumentalizado de manera performativa para protestar contra ciertas normas impuestas, es la forma en la que el bikini y la mini falda surgieron en un contexto socio histórico en el que las mujeres buscaban empoderarse y liberarse de los cánones que no les permitían mostrar el cuerpo en público. Este hecho, con el tiempo ha evolucionado y lo que antes servía como una manifestación de la inconformidad con tener que tapar el cuerpo, hoy tiene funciones revertidas. Hay quienes protestan por la cosificación que ha significado poner a mujeres en bikini para anunciar cualquier cosa, o más aún, cuando se exige a las mujeres que para lucir un bikini, tienen que tener un cuerpo con estándares visuales considerados como estéticos. De esta manera, algo que alguna vez sirvió como instrumento de protesta, revirtió su propósito inicial al verse masificado.

El cuerpo como instrumento de protesta es también manifiesto en el caso de las protestas políticas en las que activistas desnudos marchan en las calles de las ciudades. Este hecho, los pone al mismo tiempo vulnerables, puesto que al final, una protesta engendra también un sentimiento de vulnerabilidad o impotencia hacia ciertas situaciones con las que no estamos de acuerdo.

El uso del cuerpo como instrumento de propuesta es un ejemplo que nos muestra cómo nuestro cuerpo es algo más que un componente físico, algo más que órganos y tejidos. El cuerpo es construido socialmente y tiene además, funciones sociales.

Por: Liliana Martínez Lomelí

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Foto: Archivo Eme de Mujer