Test de Patología de Pooh: ¿Qué trastorno de personalidad tienes?

Creado por el autor inglés, A. A. Milne, Winnie the Pooh apareció por primera vez en 1926 en una serie de historias inspiradas por su hijo, Christipher Robin Milne y su querido oso de peluche. Hoy en día, Pooh es el oso ‘bobito’ que inspira ternura y nostalgia en unos y tests de patologías en otros.

En el año 2000 un reporte titulado ‘Patología en el Bosque de 100 Acres: Una perspectiva del neurodesarrollo de A.A. Milne’ sugirió que cada personaje de Winnie de Pooh sufría un trastorno de personalidad.

Y realmente no suena tan descabellado como parece; Puerquito en verdad era muy ansioso y Pooh sí parecía tener un déficit de atención. Pero para demostrarlo de una manera más dinámica y sencilla, la Doctora Sarah E. Shea y el Dr. Kevin Gordon estudiaron a detalle los personajes del libro y concluyeron que cada uno podría estar relacionado a un diagnóstico psiquiátrico definitivo.

¿Has hecho el test que se está viralizando en redes sociales? Aquí mismo te lo dejamos, y abajo encontrarás una pequeña descripción de cada trastorno de personalidad (que tienes).

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Pooh (TDA-Trastorno por Déficit de Atención)

El TDAH es una afección crónica que implica problemas de falta de atención o de distracción, hiperactividad y comportamiento impulsivo. Algunas personas emplean libremente el término TDAH con todo niño que tiene problemas para enfocar la atención en alguna cosa por largo rato o muestra alto nivel de actividad durante un período prolongado. No obstante, hay que reconocer que, en ocasiones, la mayoría de las personas sanas no prestan atención o actúan de forma hiperactiva o impulsiva.

Puerquito (Ansiedad)

La ansiedad es una reacción normal al estrés y puede ser beneficiosa en algunas situaciones. Puede alertarnos sobre los peligros y ayudarnos a prepararnos y prestar atención. Los trastornos de ansiedad difieren de los sentimientos normales de nerviosismo o ansiedad e implican miedo o ansiedad excesivos. Los trastornos de ansiedad son los trastornos mentales más comunes y afectan a casi el 30%de los adultos en algún momento de sus vidas.

Conejo (Trastorno Obsesivo Compulsivo)

El trastorno obsesivo compulsivo (TOC) implica pensamientos, imágenes o impulsos (obsesiones) no deseados y perturbadores que se entrometen en la mente de una persona y causan una gran cantidad de ansiedad o incomodidad, que intentan reducir al participar en repeticiones comportamientos o actos mentales (compulsiones).

A menudo, las compulsiones se realizan de manera ritualista o muy específica, por ejemplo, contando hasta 6 cada vez que se quita una prenda de vestir.

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Rito (Autismo)

El autismo es una enfermedad relacionada con el desarrollo del cerebro que afecta la manera en la que una persona percibe y socializa con otras personas, lo que causa problemas en la interacción social y la comunicación. También comprende patrones de conducta restringidos y repetitivos.

No hay un autismo, sino muchos subtipos influenciados por una combinación de factores genéticos y ambientales. Debido a que el autismo es un trastorno de espectro, cada persona con autismo tiene un conjunto distinto de fortalezas y desafíos.

Igor (Depresión)

Los síntomas de este padecimiento se caracterizan por la presencia de tristeza, pérdida de interés, de cansancio y falta de concentración que, de no tratarse, puede volverse crónico, recurrente y como consecuencia, conducir al suicidio.

La depresión también se asocia a cambios bioquímicos del cerebro y de neurotransmisores como la serotonina, noradrenalina, dopamina y gamma-aminobutírico (GABA), por eso, debe ser diagnosticada por especialistas que proporcionen un tratamiento adecuado.

Christopher Robin (Esquizofrenia)

La esquizofrenia es un trastorno cerebral crónico que provoca síntomas como: delirios, alucinaciones, problemas con el pensamiento y la concentración, y falta de motivación.

Cuando la enfermedad está activa, se puede caracterizar por episodios en los que el paciente no puede distinguir entre experiencias reales e irreales. Como con cualquier enfermedad, la gravedad, la duración y la frecuencia de los síntomas pueden variar.

Por: Andy Bouchot

Foto: Archivo Eme de Mujer

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