Tips para encontrar el amor este verano

Llega el verano y todo pareciera aligerarse, también nuestras preocupaciones. Nuestra ropa es más liviana, estamos más dispuestos a emprender nuevas aventuras y a animarnos a otras sensaciones. Entre ellas, a encontrar el amor.

No es capricho: la ciencia tiene explicaciones acerca del porqué en esta época estamos más dispuestos a hacer – y a hacernos – concesiones.

Helen Fisher, antropóloga biológica y asesora científica de Match.com, la app de citas pionera en el mundo, explica que en el invierno la glándula pineal que se encuentra en el cerebro produce melatonina provocando que las personas estemos más lentas y adormecidas.

En primavera y verano, con el incremento de la luz solar, dicha glándula reduce la producción de melatonina y comienza a orquestar la estación de cría y apareamiento. La luz solar nos pone más enérgicos y optimistas, incrementándose nuestra sexualidad. No es casual que la literatura, la música y las películas abunden en relatos de amores veraniegos, que pueden durar para siempre, claro.

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Estar en un contexto diferente al habitual nos predispone a sociabilizar y conocer nuevas personas. Los editores del portal LiveScience creen que factores como el tiempo caluroso y la menor presión laboral promueven que la gente se encuentre.

El Dr. Arthur Aron, investigador en la Universidad StonyBrook de Nueva York asegura que cuando viajamos, el entorno puede parecernos excitante y, si la persona con la que estamos nos resulta apropiada y atractiva, podemos inclusive confundir nuestros sentimientos con una atracción romántica. A aquellas parejas que han perdido el entusiasmo, Aron les aconseja viajar para reavivar la sensación de “novedad, excitación y desafío”. Al parecer, viajar funciona como afrodisíaco.

Viajar en verano = encontrar pareja

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* El quiebre en la rutina abre nuevas posibilidades: personas que habitualmente no se animan a conversar con su compañero de asiento en el autobús, se ven entablando diálogos animados en el lugar de veraneo, por ejemplo. Cantidad de cuestiones psicológicas inciden en ello, entre otras, la sensación de libertad que otorga no sentirse observado.

* Los escenarios cambian: en nuestras rutinas, solemos movernos en lugares y círculos repetidos. Cuando viajamos, salimos de nuestra zona de confort, exploramos, rompemos barreras y nos enfrentamos a nuestros temores.

* Las hormonas están activas: mostramos la piel, ejercitamos más. La pasión se siente en el aire y por eso los amores estivales suelen ser más intensos.

Si viajas, aprovecha la tecnología para conocer a nuevas personas.

Una app de citas como Match.com te permite conectar con personas afines que se encuentran cerca. Pero no olvides tomar medidas de seguridad también.

 

Foto: Archivo EMe de Mujer

 

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