“Hellboy,” sin estructura ni cordura, pero muy divertida

Hablemos de Hellboy: el personaje de Mike Mignola siempre ha tenido contrastes dramáticos. Hellboy es un demonio musculoso, investigador de lo paranormal que lucha contra el mal y sus propios conflictos internos, aunque en realidad es la última esperanza para la humanidad (e irónicamente el portador del apocalipsis).

Las primeras películas de ‘Hellboy’ dirigidas por nuestro querido Guillermo del Toro adaptaron la creación de Mignola en una historia de superhéroes y cuentos de hadas. Eran filmes simpáticos y amigables de acción y fantasía para toda la familia.

El reboot, hecho por Neil Marshall (“Game of Thrones” y “Lost in Space”) toma la mayor cantidad posible de contrastes de Mignola y los mezcla en UNA sola película, creando un mundo caótico con tonos desiguales, historias unidimensionales con una GRAN dosis de violencia sin sentido.

Y para mi no es una crítica, es un elogio. Porque ASÍ es el verdadero Hellboy y ASÍ fueron los cómics de los años 90.

Hellboy es… MUCHO. Muchas historias, muchos nuevos personajes (que reconocerás por los cómics), muchos monstruos, mucha sangre, pero sobretodo: mucha violencia. Es ruidosa, rápida y caótica, pero falla en dar MUCHO, cuando no es completamente necesario.

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El gran problema de este reboot es que compila lo más importante de los 30 números de una única serie de cómics en 2 horas con tantos personajes asombrosos e historias peculiares que una sola película no puede contener. Se ve frenética y sobrecargada, pero los fans (los verdaderos fans) van a saber apreciar el intento.

Hellboy (David Harbour) es un investigador de la Ofician de Investigación y Defensa Paranormal, una organización secreta dedicada a luchar contra monstruos y detener amenazas paranormales. Cuando un trabajo aparentemente fácil para extraer a un compañero en México sale mal, Hellboy termina en una nueva misión, petición personal de su padre adoptivo, el profesor Broom (Ian McShane) donde tiene que detener unos gigantes en el campo. Cuando todo sale mal nuevamente, el demonio se ve en la necesidad de unirse con una vieja amiga Alice (Sasha Lane) y un agente militar, Daimio (Daniel Dae Kim) para detener el regreso de Nimue, la Reina de la Sangre (Milla Jovovich) que busca hacer de la Tierra un mejor lugar para los monstruos.

No es una mala idea, la verdad. Tras vivir una vida en aislamiento, Hellboy simplemente está harto de no encajar en ningún lugar. Después de todo es difícil salvar al mundo cuando los ‘buenos’ entran en pánico al verlo y le disparan cada vez que sale del carro, por verse ¿como un demonio? (entendible).

Harbour y McShane son menos adorables que los originales en la adaptación de Del Toro, pero son unos necios que demuestran amor con violencia. Harbour no trata de verse buena onda, pero es divertido (especialmente en el final). Mientras tanto, McShane hace un increíble trabajo de interpretar a un padre bastardo que ama a su hijo, aunque lo primero que hizo fue darle un arma. Son prácticamente perfectos el uno para el otro.

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Al final, todo esto es parte del encanto. Este nuevo ‘Hellboy’ es imaginativo y despreocupado. Incluso la violencia impactante es divertida y humorística. Definitivamente no es para todos, pero los fanáticos del horror y los cómics rebosarán de emoción.

La película sabe muy bien que su audiencia no se encuentra en las personas que buscan estructura o cordura. Está diseñada específicamente para atraer a un público de culto que aprecie la creación original de Mignola y un filme de clasificación C.

Por: Andy Bouchot

Foto: Archivo Eme de Mujer

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