7 Mitos de los aditivos alimentarios

¿Sabes qué es un aditivo alimentario? Pues verás un aditivo es una sustancia que, sin constituir por sí misma un alimento ni poseer valor nutritivo, se agrega intencionadamente a los alimentos y bebidas en cantidades mínimas con el fin de modificar algunos de sus componentes para mejorar su proceso de elaboración o conservación.

Los aditivos alimentarios no tienen como objetivo modificar el valor nutritivo de los alimentos, de tal forma que, por ejemplo, cuando se añade ácido ascórbico (que es la Vitamina C) a una fruta con función antioxidante, para mejorar su conservación, se contempla como aditivo y no como nutriente. Así que no tengas miedo de consumirlo. Aquí te dejamos algunos mitos y la realidad de estos temas.

Mito 1.- “Los ingredientes alimentarios y los colores no debían estar presentes en los alimentos”

Esto es súper falso, ya que nuestros antepasados utilizaban la sal para preservar las carnes y pescados, agregaban hierbas y especias para mejorar el sabor de los alimentos, conservaban las frutas con azúcar y los pepinillos en una solución de vinagre. Hoy en día, gracias a la tecnología los consumidores disfrutan de alimentos sabrosos, nutritivos, seguros, y coloridos.

Recuerda que hay miles de ingredientes que se utilizan en la elaboración de los alimentos y que La Administración de Alimentos y Medicamentos de los Estados Unidos (FDA por sus siglas en inglés) mantiene en una lista más de 3,000 ingredientes seguros que usamos en casa todos los días como: el azúcar, el bicarbonato, la sal, la vainilla, las especias, etc.

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Aunque mucha gente está preocupa por los aditivos la realidad es que todos ellos están regulados  por las autoridades federales y por varias organizaciones internacionales para asegurar que los alimentos sean seguros para comer y estén etiquetados correctamente.

Mito 2.- “¿La comida puede ser realmente “chatarra”?”

La respuesta es No. Son varios los factores que pueden diferir de está respuesta, pero la realidad es que cada producto alimenticio que ingerimos, aportará algo a nuestro organismo, ya sean proteínas, vitaminas o minerales.  Aunque hay que recordar que la nutrición es un proceso más complejo, ya que la alimentación es un factor importante en el desarrollo de enfermedades crónico degenerativas como la obesidad, hipertensión, diabetes, etc., padecimientos de gran presencia en la sociedad mexicana.

Recuerda que la nutrición influye en el desarrollo de enfermedades, pero también contribuye al mejoramiento de la misma.
Es decir, si consumes con frecuencia frutas, verduras, cereales, carne, leguminosas y tomas agua natural; no significará ningún riesgo para tu organismo,  el consumo eventual de algún pastel, o vaso de refresco.

Mito 3.- “Los aditivos alimentarios no son legales.”

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Esa es una gran falacia. En su sentido más amplio, un aditivo alimentario es cualquier sustancia añadida a los alimentos los cuales tienen una aprobación previa a la comercialización.

Los aditivos alimentarios directos son los que se añaden a un alimento con un propósito específico en ese alimento en particular. Por ejemplo: los rellenos de panadería que se pueden identificar rápidamente en la etiqueta de ingredientes de los alimentos.

Mientras que los indirectos son aquellos que se convierten en parte de la comida en pequeñas cantidades debido a su almacenamiento. Por ejemplo, pequeñas cantidades de las sustancias de los envases pudieran encontrar su camino hacia los alimentos durante el almacenamiento. Los fabricantes de envases de alimentos deben comprobar a la Food and Drug Administration de EE.UU. (FDA por sus siglas en inglés) que todos los materiales que entren en contacto con los alimentos son seguros antes de que se permita su uso de alguna manera.

Mito 4.- “El uso de aditivos de color no es seguro”

Nada más fuera de la realidad que esta afirmación. Mira un aditivo de color es cualquier pigmento que se añade a un alimento, fármaco o cosmético para el cuerpo humano. La Food and Drug Administration de EU (FDA por sus siglas en inglés) es responsable de regularlos para asegurar que los alimentos sean seguros y que sólo contengan los ingredientes aprobados; pero sobre todo que estén etiquetados correctamente.

Los aditivos de colores se usan en alimentos por muchas razones como para compensar la pérdida de color debido a la exposición a la luz, aire, temperaturas extremas, humedad y almacenamiento; para corregir las variaciones naturales en el color o simplemente para proporcionar color a los alimentos incoloros.

Sin ellos los refrescos de cola no serían café, la margarina no sería amarilla o el helado de menta no sería verde.  Los colorantes alimentarios certificados generalmente no agregan sabores indeseables a los alimentos.

Mito 5.- “Los aditivos causan hiperactividad infantil.”

Esta idea se popularizó en la década de los 70´s; en 1982 debido a un Panel de Desarrollo de Consenso de los Institutos Nacionales de la Salud el cual llegó a la conclusión de que para algunos niños con déficit de atención con hiperactividad (TDAH) y alergia alimentaria confirmada, una modificación en su dieta produjo cierta mejora en el comportamiento. Mientras que 1997 un estudio de la revista Academia Americana de Psiquiatría Infantil y Adolescencia, señaló no había evidencia de la eficacia de esta dieta.

Y es que en la mayoría de casos de hiperactividad infantil no se ha podido comprobar que realmente exista una relación entre los aditivos alimentarios y la conducta.
En el 2007, los aditivos sintéticos de color certificados llegó otra vez al ojo del huracán tras la publicación de un estudio encargado por la Agencia de Normas Alimentarias del Reino Unido para investigar si ciertos aditivos de color causan hiperactividad en los niños. Tanto la FDA como la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA por sus siglas en inglés) revisaron de forma independiente los resultados y cada uno llegó a la conclusión de que no hay una relación entre los aditivos y el comportamiento de las personas.

Realidad 1.-“Para que un aditivo se apruebe debe demostrarse que es seguro para el consumo”

Todos los aditivos son sometidos a rigurosos pruebas. Se prohibe el empleo de cualquiera de ellos que produzca efectos secundarios, y para cada una de las sustancias se ha establecido un nivel de seguridad que ningún fabricante debe exceder; esto como garantía de seguridad para aquellos que ingieren una mayor cantidad de alimentos preparados.

La Food and Drug Administration de EU tiene la responsabilidad legal para determinar su uso seguro. Para comercializar un nuevo aditivo primero deben solicitar la aprobación. Estas peticiones deberán aportar pruebas de que la sustancia es segura en las formas en que se usará.

Los aditivos indirectos ahora son aprobados a través de un proceso de notificación previa a la comercialización, por la FDA la cual evalúa:

1.- La composición y las propiedades de la sustancia

2.- La cantidad que normalmente se consumiría

3.- Los efectos de salud de inmediato y a largo plazo

4.- Diversos factores de seguridad. La evaluación determina un nivel apropiado de uso que incluye un margen de seguridad incorporado

Realidad 2.- “Hay personas sensibles al FD & C Amarillo No. 5 de los alimentos”

El FD & C Amarillo No. 5, se utiliza para bebidas de color, polvos para postres, dulces, helados y otros alimentos; por lo que el Comité de la FDA en Hipersensibilidad a Componentes de los

Alimentos llegó a la conclusión en 1986 de que el FD & C Amarillo No. 5 podría causar urticaria en menos de uno de cada 10.000 personas.

También concluyó que no había pruebas de que el aditivo de color en los alimentos provocara ataques de asma. La ley ahora requiere que el No.5 amarillo sea identificado en la línea de ingredientes. Esto permite que lo puedan evitar las personas que pudieran ser sensibles.

Foto Archivo Eme de Mujer

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