Fracturas por estrés: qué son y cómo se producen

Comienza como un dolor persistente e irritante en el pie o en la parte inferior de la pierna, luego se vuelve más intenso, tal vez con hinchazón, y pronto el corredor siente que está sufriendo una de las lesiones más comunes por correr: una fractura por estrés. Una investigación revela ahora que la gran mayoría de fuerza sobre el hueso proviene de la contracción de los músculos, no del impacto del pie en el suelo al correr.

Estas pequeñas grietas en el hueso pueden detener el entrenamiento durante meses o incluso terminar una temporada deportiva. Un segmento de la industria de los dispositivos portátiles multimillonarios pretende salvar a las posibles víctimas de este destino, pero un profesor de Ingeniería de la Universidad de Vanderbilt, en Estados Unidos, encontró un problema importante: los dispositivos están midiendo algo incorrecto.

Trabajando con un club de carreras local, un especialista ortopédico que asesora a la ‘NFL Players Association’ y miembro de un equipo de ingenieros de Vanderbilt, el profesor asistente de Ingeniería Mecánica Karl Zelik descubrió que los sensores solo miden el impacto del pie en el pavimento, que es lo que virtualmente hacen todos–, diciendo a los usuarios poco sobre las fuerzas en los huesos que conducen a las fracturas por estrés.

La investigación de este experto ofrece la demostración más clara y simple de los problemas subyacentes a las herramientas existentes y métodos prevalecientes para evaluar el estrés óseo y el riesgo de lesiones. Bajo el título ‘Las métricas de la fuerza de reacción en el suelo no están fuertemente correlacionadas con la carga de hueso tibial cuando se ejecuta a través de velocidades y pendientes: implicaciones para la ciencia, el deporte y la tecnología portátil’, la investigación se publica este jueves en la revista revisada por pares ‘PLOS One’.

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“Revisamos la literatura científica reciente y encontramos que más de 50 publicaciones científicas reportan o interpretan cada año sus resultados en base a esta suposición incorrecta de que la fuerza de reacción del suelo es representativa de la carga de la estructura interna: el estrés en los huesos y músculos dentro del cuerpo –afirma Zelik–. Medir la fuerza de reacción del suelo puede ser conveniente, pero es la señal equivocada“.

Fuente: Europa Press

Foto: Archivo Eme de Mujer

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