Sexo anal: Todo lo que necesitas para intentarlo

Pese a lo que ves o escuchas en la cultura pop, el sexo anal realmente no es un acto sexual que sucede de la nada, especialmente sin lubricante o preparación previa. Aunque a veces pueden equivocarse de orificio, es prácticamente imposible que puedan disfrutarlo sin lubricante.

Si están dispuestos a hablarlo y preparase, el sexo anal es una posibilidad MUY placentera, y es posible que se vuelva una de tus prácticas favoritas.

Por supuesto, requiere mucha preparación, pero fuera de eso, es como cualquier otro acto sexual; requiere comunicación, paciencia, esfuerzo y, por supuesto, mucha confianza.

Si no has probado invadir ese orificio, tienes que empezar

No puedes penetrar ese orificio desde 0 y hasta el 100, primero hay que entrenarlo. Pasar de no tener nada ahí, a repentinamente meterle un pene puede ser incómodo, sino es que doloroso. Para faciliar esta entrada, te recomiendo comprarte butt plugs de diferentes tamaños y entrenar tus músculos anales.

Prepara tu espacio

Los rumores son ciertos: el sexo anal puede ser un poco sucio. Como cualquier otro acto sexual , intercambiar fluidos corporales (condones, lubricantes, genitales), puede ser desastroso. Si quieres relajarte más, asegúrate de que la superficie sea cómoda y pueda limpiarse. De esta forma podrás disfrutarlo un poco más.

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Evita cremas anestésicas

La idea de usar una crema anestésica que te proteja del dolor potencial suena interesante, pero el riesgo de lastimarte más no vale la pena. Sé que son tentadoras, pero el dolor es una forma de decirte que algo no está bien. Y si el ano está entumecido, no te darás cuenta si te está lastimando lo suficiente como para causar un daño importante.

Empieza sola

Consigue un juguete sexual pequeño, un condón y un lubricante. El juego anal te permitirá acostumbrarte a las sensaciones y a tu respuesta. Además de que te servirá de práctica, te ayudará a quitarte el miedo.

No lo intentes si no quieres hacerlo

Hay una gran diferencia entre: “No ha sido mi gran fantasía, pero estoy abierta a la posibilidad” a “JAMÁS lo intentaría en mi vida.” Si estás en una relación saludable, tal vez quieras intentarlo por tu pareja… o no. De cualquier forma, si él te está presionando y tú no quieres, ni modo para él, pues NADIE puede forzarte.

Prueben juegos anales sin penetración

Antes de entrarle al sexo anal por completo, empiecen con algo ligero como un jugueteo anal. Pueden usar dedos, juguetes o incluso bocas. En teoría, sólo deben estimular ligeramente las terminaciones nerviosas de esta forma. Aquí no hay reglas, sólo necesitan condón, consentimiento y mucho lube.

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Si duele, detente

Sentirás cosas nuevas, por supuesto, y muchas mujeres tendrán la sensación de pujar (para hacer popó). Como con cualquier otro acto sexual, si algo te empieza a dolor y deja de ser divertido, deberías detenerte. Heridas por el sexo anal son posibles, pero súper raras. El dolor viene comunemente de fisuras anales o heridas en el tejido alrededor del ano, que es muy delgado y delicado. Es por eso que se tiene que usar mucho lubricante y juguetes pequeños al principio.

Podrías sangrar un poco

Como siempre, si sangras mucho o si la sangre persiste, deberías llamar a tu doctor. Pero la sangre durante el sexo anal no es completamente anormal. Esto sucede por las lesiones anales; pequeñas fisuras en el delicado tejido del canal anal.

Y antes de que te estreses, debes saber que usualmente son muy pequeñas y a veces ni se sienten. Pero, como los copos de nieve, no todas las fisuras son iguales, y algunas sangran, y otras no. Se curan solas en unos días y pueden causar un poco de incomodidad, pero no más.

Habla y sé abierta en todo el proceso

Aunque normalmente estés callada en el proceso, este es un momento donde debes alzar la voz, especialmente si es tu primera vez. Dile a tu pareja si va muy rápido (o muy lento), o si te dan ganas de ir al baño, o si sientes incomodidad. También dile si se siente bien 😉

Agrega otro tipo de estimulación

Mira, no por nada existen juguetes sexuales para estimular todo tipo de zonas erógenas. Una vez que pruebes el sexo anal, te recomiendo agregar estimulación vaginal o de clítoris… ¡o ambas!. Hay mujeres que dicen que la combinación es la mejor forma de disfrutar el sexo anal, y no sabrás de lo que te pierdes, hasta que lo intentes.

Usa condón (aunque sean monógamos)

Previene que las bacterias de los intestinos se vayan a otro lugar. También te recomiendo tener toallitas húmedas y NUNCA usar el mismo condón al pasar del ano a la vagina.

El lubricante correcto

Seguro has escuchado por aquí que usar mucho lubricante elimina la fricción y el placer para el hombre. Y no, no existe eso de ‘usar mucho lubricante’, especialmente para las mujeres.

Los lubricantes de aceite son difíciles de quitar, así que te recomiendo un lubricante grueso porque no se secan tan rápido.

La punta es lo que MÁS duele

Una vez que pase la punta, te prometo que se sentirá mejor. ¿Recuerdas cómo duele el sexo normal al principio? Eso es porque la cabeza del pene es la parte más grande.

Relaja tus músculos lo más posible

Relajar y contraer los músculos pubococcígeos (PC) es como la versión anal de hacer kegels. Relaja tu ano ¡y disfruta!

Vas a sentir que te estás haciendo del baño (pero no lo harás)

Las sensaciones serán complicadas, y lo más seguro es que no te hagas del baño. Si hay un poco de popó, no será mucha.

Ve al baño después del sexo anal

De por sí tendrás las ganas de ir al baño al terminar. También empezarás a sacar gas, pero no serán flatulencias.

Por: Andy Bouchot

Foto: Archivo Eme de Mujer